9.29.2005

El último día

Cuando los medios de comunicación dieron la noticia, poca gente la cuestionó. La comunidad científica confirmaba que sólo quedaba un día para el fin del mundo.

El último día, algunos salieron a la calle a robar los coches que siempre quisieron tener. Algunos amantes se cogieron de las manos, mirándose a los ojos. Otros se gritaron lo que llevaban callado durante años. Otros se pusieron a follar en medio de la calle, en los bancos de parques públicos. Los niños los miraban y reían ruidosamente. Los viejos rompían cristales.

La población de Estados Unidos quedó diezmada en minutos: todos usaron sus pistolas y rifles. Las líneas de teléfono se colapsaron. Los presentadores de televisión se negaron a perder el tiempo anunciando el final de nuevo, y salieron a la calle a bailar desnudos. Algunos curas dejaron sus iglesias para predicar el arrepentimiento. Otros pidieron perdón a sus monaguillos.

Algunas madres se despidieron de sus hijos con besos. Otras los apartaron de sí con lágrimas en los ojos. Hubo quien se quedó en casa para ver su serie favorita, y se enfadó mucho al ver que la tele no funcionaba. Los notarios se negaron a firmar más testamentos. Las compañías aseguradores vendieron todas sus acciones a precio de ganga. El dólar cayó en picado, y el petróleo estaba a precio de chiste. Si alguien hubiera podido llenar el depósito de gasolina (porque no había nadie en las gasolineras), lo habría hecho por un euro.

Una comuna hippy de Ibiza ocupó una discoteca de moda y sembró el pánico entre los presentes. Bob Dylan tiró su guitarra por la ventana.

Cuando tres horas después un astrofísico descubrió un error de cálculo causado por un virus que le había llegado en un correo porno, era un poco tarde para dar la noticia. Al día siguiente, los pocos que quedaban en la calle, borrachos y semidesnudos, se miraron confusos. ¿Y ahora qué?

3 comentarios:

aritea dijo...

No creo que nada cambiase. La capacidad del ser humano para borrar de su conciencia catarsis violentas es asombrosa.

pab dijo...

jejeje descojonante, Litos.

Llegado el caso ya sé que debo comprar acciones de aseguradoras y llenar el deposito...

moonriver dijo...

Eres un crack.