9.04.2005

Odio los lavabos públicos

Cuando uno entra en un baño público, lo primero que hace es bajar la vista, y no mirar a la gente que le rodea. Pero siempre te da la sensación de que alguno de tus compañeros de micción te mira. Y compara tallas, o sencillamente se divierte incomodando al personal. Por eso prefiero entrar en los cubículos con taza, que siempre le dan a uno cierta intimidad. Aunque recomiendo llevar un rollo de papel proipo, por si las moscas (que las habrá)

Alguna vez me he preguntado exactamente quién hace las pintadas guarras en los lavabos: todos esos órganos reproductores mirándote mientras meas... Y quién es el que deja su teléfono con mensajitos sugerentes. Y si hay alguien que les llame. Y si realmente la gente se cita en tan olorosos lugares, y luego hablan del tiempo, o de fútbol.
Parece que alguna gente habita los lavabos públicos. Gente que parece dispuesta a desollarte por un cigarro, o porque les has mirado mal (para una experiencia completa de este tipo, recomiendo los lavabos de la estación de autobuses de Valencia: ¡el túnel del horror en 6 metros cuadrados!) Notas sus ojos en tu cogote mientras meas, mientras te lavas las manos. Siempre pienso que se van a reír de mí por lavarme las manos, o por no saber usar bien el secador de manos.
Porque a ver, ¿quién sabe usar el secamanos de un lavabo público? Yo no. Hay que colocar las manos en ángulos imposibles, hacer moviemientos misteriosos para que se activen, y luego repetir el ritual varias veces para conseguir unas manos sequitas.
Durante mi larga ausencia del mundo blóguico, fui a Inglaterra, y pensé: "seguro que allí, como hay que pagar para entrar, todo es más normal y halagüeño" Craso error. Las pililas gigantes dibujadas con bic azul seguían presentes, la peña sigue interesada en el flujo de tus aguas menores, y secarse las manos es una odisea. Y encima pagas.
Me pregunto cómo serán las cosas en EEUU, donde según mi culturilla cinematográfica siempre hay alguien allí sentado, esperando, por si te hace falta algo. En las pelis suelen ser ciegos, y les das una propina al salir. ¿Qué responde esa gente cuando llegan a casa y les preguntan qué tal fue en el trabajo? ¿Qué escriben en sus diarios? Tal vez la primera idea para "Taxi driver" fuera "Water closet keeper", pero la desestimaron porque sería demasiado dura...

1 comentario:

moonriver dijo...

Lo mejor son los lavabos públicos de las discotecas en los que tienes que remangarte los pantalones para que no se mojen con los líquidos que inundan el suelo.