10.31.2005

Odio los espectáculos de variedades

En un local sucio, con nombre en francés , paredes cubiertas de espejos y luces tenues, el tipo del chaqué alquilado se arrima al micro. Todos hablan de cosas aburridas y le ignoran. Una nube de humo oculta su cara.

Al poco, sale alguien vestido de lamé azul con un muñeco bajo el brazo. Gesticula mucho, y habla sin apenas mover los labios con voz carajillera. El muñeco se agita y convulsiona sin cambiar de expresión. A ratos, el muñeco se levanta. A ratos se gira a escuchar a su interlocutor, y mueve la cabeza en respuesta a sus chistes machistas con voz impostada. Si no fuera de madera, el muñeco se sonrojaría. Está esperando que lo devuelvan a su caja metálica, con los trapos que huelen a O’cedar y aceite de limón. Nadie ríe. Todos aplauden con desgana, y piden otro gin tonic.

Un anciano entra en escena. Le acompaña una mujer de cuarenta y tantos con un maillot ajado y medias de rejilla. El hombre saca pañuelos y monedas de ella, que no deja de sonreír mirando al público. De vez en cuando se gira para recibir bromas procaces del viejo. Un conejo y veinte ases después, la pareja se retira. Ella le da una palmada en la mano cuando le toca el culo.

Y llega la estrella de la noche. Entre velos de colores y lentejuelas. Las arrugas cubiertas con una base de maquillaje más clara que su escote, un rictus gastado en la boca, canta en voz grave al oído de representantes de empresas de cerámica y directores generales. Se quita la ropa poco a poco. Al final, sólo unas plumas sobre el pubis y unos apliques en los pezones. Mueve el pecho rápidamente, y los flecos se agitan. Nadie grita. Las señoras se avergüenzan. Los señores no saben qué hacer. Ella fuma un puro. Ayer le pagaron por quitarse el tanga y menear el sexo que odia al ritmo de sus tetas de pega. Hoy ningún caballero la invitará a champán. Ya no vienen caballeros.

Y luego, chicas rumanas y brasileñas hablarán con los pocos que queden, y acordarán precios y servicios. Algunas se irán con un viajante de inodoros. Otras volverán a casa aliviadas.

Y eso es hoy, lunes. El viernes toca sesión doble.

10.28.2005

Odio los memes

Hasta ayer, pensaba que un "memefollo de nepo" era algo así como un gallifante. ¡Qué equivocado estaba! Resulta que es úna especie de cuestionario terrible, que un sabinómano empedernido me había retado públicamente a completar. Y poco después, una bloguera ¿amiga? volvió a dirigir las miradas del mundo sobre mis respuestas a tan poco conveniente cuestionario. Así, me veo presionado desde varios frentes a contestar preguntas sin parpadear. Preguntas terribles que habrían llevado a los tertulianos de salsa rosa al sonrojo.

Arrinconado, sólo, cegado por los flexos crueles, asfixiado por el humo de puros baratos, los biorritmos alterados por la falta de sueño, bañado en sudor, Litos recordó su adiestramiento de los domingos por la tarde con las pelis que le ponía su tío. A los Doce del Patíbulo. La Gran Escapada. Los Cañones de Navarone. El Nido de las Águilas.

Levantó la cabeza y respondió estoicamente:
1. ¿Cuál fue el mejor polvo de tu vida?
Me atengo a la Convención de Ginebra. Sólo estoy obligado a decir mi nombre y mi graduación.

2. ¿Cuál es el sitio más original donde has follado?
Litos. Recluta de bloguero de segunda.

3. ¿Qué es lo que más te gusta en el momento del folle?
Litos. Recluta de bloguero de segunda.

4. ¿Qué es lo que más odias en el momento del folle?
Litos. Recluta de bloguero de segunda.

5. ¿Qué fantasía sexual te queda por cumplir?
Litos. Recluta de bloguero de segunda.

6. ¿Con qué personaje masculino y femenino de la blogosfera te darías un revolcón sin dudar?
Litos. Recluta de bloguero de segunda.

Sin saber si había sido un valiente o un vulgar cagarra, Litos se preguntó por qué la gente era tan mala con él. Total, por odiar un poquito a Sabina no merecía aquello.

No le deseaba a nadie que le ocurriera lo que a él, y pensó en hacer pagar a sus enemigos con cuestionarios odiosos. Pero había quedado agotado por el terrible interrogatorio, y se fue a la camita.

10.25.2005

Odio a los psicólogos del café

Como las pelis del cafelito de Antena 3, los psicólogos del cafelito carecen de forma o fondo válidos, están llenos de tópicos, pecan de ingenuos (los buenos) o de pretenciosos (los más), no tienen ideas propias, y te dan ganas de dormir.

Muchos se creen que saben lo que piensas, y se toman la molestia de retransmitírtelo. Y si les contradices, te dirán que eso no es realmente lo que piensas, sino lo que te dices a tí mismo que piensas. Y tomarán un sorbito de café frío, mirándote por encima de la taza. Yo la mayoría de veces sé lo que pienso. Las otras me pillan durmiendo.

Utilizan términos de psicólogo que sin duda han oído en sus equivalentes televisivos, y siempre lo hacen mal. Algunos grandes éxitos: "tienes doble personalidad" "ése es un psicópata en potencia", o "Se va a quedar anoréxica". Y se quedan tan anchos. Claro, luego está cuando piensas que sólo una entre cada 1000 personas de las que se dice que son bipolares (o sea, que tienen múltiple personalidad) lo son en realidad, que un psicópata es de lo más raro que hay en psicología, y que el ser anoréxica/o no tiene nada que ver con comer más o menos en público. Pero ya la han soltado.

Son de los que te calan a la primera, y nunca necesitan corregir: a partir de su primer diagnóstico, siempre te dirán que claro, como eres una persona tan ansiosa/ depresiva/ reprimida, pues no puedes sino decir las cosas que dices. Lo cual invalida cuanto dices, porque es que eres un raro.

Y yo me pregunto ¿por qué no participan en simposios de psicología? La ciencia se podría beneficiar de ellos. ¿Por qué no he de pedirles cita para que me diagnostiquen?¿Qué sitio les queda a los psicólogos de verdad en este mundo?¿Todos los psicólogos del cafelito pertenecen a una secta, o sólo algunos?

Respuestas que sin duda podrían contestar sin parpadear, porque no les importa nada tu opinión, y posiblemente te acabarían contestando algo que nada tendría que ver con tu pregunta.

Así que la próxima vez que alguien me diagnostique por encima de una taza de café, espero haberme tomado mi medicación, o haré algo raro.

10.24.2005

Odio el Antitabaquismo

¡Y no fumo!

Me hace mucha gracia la paranoia rampante con respecto al fumar. Hace poco estuve en Londres, y allí los bares en los que se permitía fumar tenían una señal de "permitido fumar" en la puerta. Vamos, como estrellas de David en las puertas.

En el edificio de Nueva York donde vivió John Lennon, y en muchos otros, los otros inquilinos pueden expulsarte si fumas en tu casa. Afirman que el humo puede filtrarse por las paredes y conductos de ventilación, causando un cáncer mortal al resto de vecinos. Así que está prohibido fumar en casa.

Aquí, la última vez que estuve en la sala de fumadores de una oficina, ésta tenía las paredes y las placas del techo amarillentas, y no entraba aire fresco por ningún conducto de ventilación ni ventana. Claro, así estuve al borde del cáncer yo también, sin haber fumado en la vida. Veinte minutos en aquél antro equivalían a un año de fumar Celtas sin filtro. Al salir me dolían los pulmones.

Y ojo, que tampoco voy a defender a los fumadores: muchos son desconsiderados, y fuman en ascensores, hospitales, y otros lugares en los que no puedes escapar a sus humos. Pero también hay muchos que no fuman por deferencia a tí, aunque estén en un bar, o que apagan el cigarrillo antes de entrar en casa de uno, o mil cosas más que nos hacen la coexistencia más llevadera.

La creciente prohibición de fumar en todos los sitios me parece una memada, porque da por supuesto que todos los fumadores son irrespetuosos agentes antisociales, cuya única ilusión en la vida es provocarnos enfisemas a los demás. Y ahora voy a ser un cabrón: ¿es acaso peor estar al lado de alguien que fuma que vivir en una ciudad donde el aire se ve gris desde kilómetros de distancia? Vale que todo suma y sigue, pero me parece que tenemos cosas peores a nuestro alrededor...

¿Es mayor el gasto de Sanidad por tabaco que por accidentes de tráfico?¿Realmente va a ir todo el dinero de los impuestos a los hospitales? Permítanme dudarlo...

Y ya corto, que éste es un post eterno...

10.17.2005

Odio a Sabina

Todos aquellos que sólo oyen música en español porque quieren saber lo que dicen (o la mayoría) tienen a este buen señor en un pedestal. Hay quien lo trata de poeta para arriba, y he oido a alguna gente llegar a citar letras suyas cual aforismos clásicos.

A mí me parece un abuelarro sin voz, sin gracia ni ideas nuevas desde los 80. Si en la Mandrágora lo suyo eran canciones ácidas y bordes, ahora no deja de ser el "cantautor" (dudo que haya compuesto algo en su vida) rompedor y desafiante aceptado y oficial del Estado.

Para mí, este señor no pasa de ser un ingenioso usuario de la palabra, que no deja de hablar de las mismas paparruchadas adolescentes que le movían a los 40. Si al principio cantaba mal que bien, ahora creo que su registro vocal se limita a una nota, una indefinida entre un do y un re bemol. Supongo que toda la peña que contrata para hacerle los coros en las canciones tiene problemas para seguirle en sus rollazos monocordes.

Vamos, que me parece que después de "El hombre del traje gris" podría haber pasado a ser un hombre de traje gris en vez de hacer de sí mismo la caricatura que hoy es. Lo peor es que alguna gente se lo sigue creyendo, y lo toma en serio. Claro, en contraste con los triunfitos y similares, es Quevedo cantando con Jimi Hendrix, pero eso no lo hace bueno.

10.11.2005

Odio los coches

¿Por qué la gente se compra coches? Sigo sin entenderlo.

Hay cosas que se caen por su propio peso. Como que mucha gente ve en el coche un icono fálico. Como que los señores bajitos y calvos siempre se compran un deportivo a los cincuenta. Como que las amas de casa americanas se convierten en caníbales asesinas en un 4x4.

Los bakalas ponen la música a toda hostia por si acaso no te has dado cuenta de que su carro tunado ( o tuneado, o lo que sea) amarillo canario está pasando. Y aparcan en los pasos de cebra de los colegios y las residencias de ancianos. Y están dispuestos a darte una paliza si respiras encima de su coche. Se compran revistas de coches fantásticos y nenas vestidas de vinilo. Lo más gordo es ojear una de estas revistitas: describían a la chica en bikini de turno en términos de carrocería, alerones... Me imagino el piropo maquinero por excelencia: "¡Vaya llantas de aleación!" Bleeerg.

Pero es muy fácil hablar de los makinetos. ¿Qué pasa con la familia que pasa todas las mañanas de domingo en el lavadero puliendo su Audi de segunda mano, para luego ir a casa a comer filetes de chopped?¿Y con el chaval que curra para pagarse el coche nuevo, y no se va de casa hasta los 80?

A mí el coche me parece algo así como el Anillo Único de "El Señor de los ídems". Corrompe. Te posee. Te chupa la energía y te pone los ojos amarillos. Es tuyo y de nadie más. Hay gente que antes te dejaría a su hermano para experimentos nucleares que aparcarles el coche.

Y circular... A mí en la Autoescuela me dijeron cosas sobre carriles, intermitentes, zonas de aparcamiento y dobles filas. O todo ha cambiado, o mi memoria no es lo que era, porque me parece que nada de eso ocurre en el mundo exterior. Me guardo "Odio las autoescuelas" para un próximo capítulo.

En fin, mis disculpas anticipadas a todos los que me han tenido que llevar en coche estos años. Os ayudaré a limpiarlo un día de estos.

10.09.2005

Odio y oda a los heavies de barrio

Todos hemos conocido algún heavy de barrio. Mi querido hermano es (más o menos), heavy de barrio.

Son la única peña que queda en el mundo con camisetas de Manowar, Iron Maiden, Judas Priest, Kiss, Leño o Ñu. Como ya no se hacen camisetas de esa gente, las camisetas en cuestión suelen estar grises en vez de negras. Algunas tienen las mangas arrancadas, en cuyo caso demuestran al heavy- yevy en estado puro. Los pantalones apretados (los elásticos valen, pero no molan tanto) son otro requisito indispensable. Mucho han perdido la melena, sea por la edad, exigencias laborales, o por haber entrado en una orquesta.

Los heavies de barrio no se andan con guayeríos. Como dejaron de ser guays hace 15 años, el heavy que lo es hoy en día lo es de corazón. Aunque vaya con chandal del Valencia, tendrá un corazoncito de metal debajo. Y claro, como todas las demás tribus urbanas le parecen una panda de maricas, no juzga si tu flequillo es regular o no, o si tus converse son auténticas o happy luck.

Una conversación entre heavies de barrio es similar a una entre freaks del cómic. En vez de decir que La Masa es más fuerte que Superman, discuten sobre si el último disco de los Judas es metal verdadero o no. ¿Cuál es el metal verdadero? Imprescindible: solos (muchos), baterías gigantescas, voces demasiado agudas (y yo me quejaba de björk...), pelo largo, pie encima de un altavoz. Recomendable: tatuajes (tribales prohibidos), fuegos artificiales, Harley Davidsons, rubiez de bote, ser alemán.

Hoy en día, ser heavy de barrio es casi tan underground como ser mod o rockabilly, pero está mas desprestigiado. Y oye, tienen su mundillo. Aunque no aguantan ninguna mariconada de música que no sea metal verdadero (pero lloran con las baladas de heavies), y piensan que todos somos unos payasos, han aceptado que son minoría, y llegan a ser peña entrañable.

Se me han quedado muchas cosas en el tintero, que igual añado en los comentarios, porque los heavies de barrio dan para un estudio antropológico de cuidado... Admito sugerencias. Y a todos los heavies de barrio: por favor, no me peguéis si me veis por la calle, que sólo soy un popero sin flequi, sin gafas y sin actitud... Ya tengo bastante castigo conmigo mismo.

10.04.2005

Odio los niños malcriados

Los que te tiran petardos cuando llega Marzo, al a sombra de sus papás. Los que se mean en las maceteras a mediodía porque sus papis no encuentran nada mejor. Los que airean sus manías con la comida a gritos en tu restaurante favorito. Los que te miran sin parpadear y luego te insultan. Los que te dan pataditas en la espinilla en el autobús. Los que juegan con tus cosas porque sus papis les dejan. Los que tienen la Gameboy advance, y en Navidad tendrán la PlayStation portátil, y ochenta juegos. Los que se ríen de los cojos.

Todos aquellos que, con el beneplácito o la indiferencia paternos, te putean. Y entonces debes comprender que son sólo niños. No, no y no. Son sólo niños a los que sus padres no quieren educar, que se piensan que pueden hacer lo que les da la real gana, como en casa. Y sus padres no quieren decirles que los demás también somos personas. Y les montan películas sobre lo grandes que son, y cómo puede prepararse el profesor que les suspendió la evaluación pasada. Son los niños tuneados por los padres para que sean todo lo hijos de puta que ellos no se atreven a ser.

Porque un niño malcriado no nace, se hace. Y no entiendo por qué demonios no puede adoptar una pareja gay, y una hetero debe pasar más pruebas que un atleta olímpico para hacerlo. Sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de descerebrados que sólo han tenido que follar sin condón para traer su prole al mundo. Los que no tendrán que pasar ningún test psicotécnico para luego llevarles a voz en grito y consola de regalo.

La natalidad descendería a niveles comparables a los de China si hicieran sólo un breve test para determinar si alguno de los padres fue un niñato malcriado de pequeño.