11.18.2005

Miedo y asco en la ciudad de las naranjas III

Como le habían enseñado en el colegio, Luis rezaba cada noche antes de acostarse. Uno de los curas le dijo que lo que de verdad valía no era recitar oraciones sin ton ni son, sino dialogar con Él, contarle lo que uno había hecho ese día, lo que quería hacer al día siguiente, cosas así.

Con seis años, Luis tuvo como amigo invisible a Dios. Le contaba con quién había jugado, quién le había dicho algo sobre los reyes magos, qué había tenido para comer ese día en el colegio. Le explicaba lo que quería para su cumpleaños. Se arrepentía de haberse enfadado con alguien en el patio. Pasaba media hora mirando al techo, pensando sólo en lo que quería decirle a su silencioso interlocutor, ya que no hacía falta despertar a sus padres, y de todos modos Él le oía.

En el colegio, con siete años, Luis entró en la capilla a buscar al Padre Eugenio, y vió algo que no debía haber visto. También vio a Rubén, el nuevo. Los dos le miraron confusos por un instante antes de que Luis huyera.

Rubén no volvió a hablarle. El Padre Eugenio le reñía en público, y comentó a sus padres que Luisito era muy fantasioso, y que a menudo contaba historias ridículas en clase. Ellos no sabían nada de lo que Luis había visto. Sólo se lo contó a una persona.

De noche, Luis miraba al techo oscuro de su cuarto, repitiéndole lo que había visto días, semanas antes. Le preguntaba sobre qué pensaba hacer. Sobre qué le pasaría a Rubén. No obtenía respuesta.

Un viernes por la noche, después de ver una película, Luis se disculpó ante su amigo por no hablarle, y se durmió en seguida. Se levantó sobresaltado en mitad de la noche, y le pidió perdón a su amigo de nuevo por no haberle contado lo que había hecho ese día. Se lo contó con pelos y señales, y volvió a preguntarle. A hablarle de Rubén y del Padre Eugenio. El techo calló largo rato. Entonces, Luis se durmió.

El Padre Eugenio seguía metiéndose con él en clase. Rubén seguía sin hablarle, y un día lo vieron llorando solo en el campo de futbito vacío de los mayores. El techo seguía callado.

En clase de piano, un chico mayor no dejaba de meterse con él, y le pegaba a la salida del colegio. Cuando sus padres se enteraron, le dijeron que tenía su permiso para decirle un taco al mayor, para que le dejara en paz. Le dijeron que podía mandarlo a la mierda. Luis se sintió dotado de un gran poder.

Al día siguiente, Luis dijo su primer taco. Nada cambió. Por la noche, antes de dormirse, mirando al techo, lo repitió, esta vez en voz muy bajita: vete a la mierda. Nada cambió.

9 comentarios:

pab dijo...

Ufff...touchée, Litos.
Demasiados púlpitos, demasiada doctrina hueca.
Y sobre todo demasiados techos silenciosos.

Pablo buzo dijo...

Muy bueno

djordi dijo...

oye, litos,
me temo que odiarás este tipo de comentarios, pero me atreveré:
ayer pasé toda la tarde leyendo tu blog y lo disfurté un montón. ya había visto tus comentarios en varios blogs pero hasta ahora te rehuía, pensando que detrás de un nick como el tuyo estará otro amargao que vomita mierdas por la red. pero aquí veo sólo el odio ese sano, el que muchos llevamos dentro y que por cojones hay que sacar fuera para ahorrarse una úlcera gástrica.
a lo mejor te homenajeo uno de estos días en mi blog, odiando publicamente a isabel allende o javier marías.
sigue odiando (y amando, claro!),
un saludo.

odiolitos dijo...

Vaya, pues muchas gracias y un sonrojo... No puedo odiar que me halaguen así...

Y bueno, respecto a lo de vomitar sus mierdas en la red... Hombre, yo diría que más bien las segrego (véase "qué es un odiolito" en caso de duda...) Supongo que muchos habrán pasado de miblog por mi infantiloide nombre y actitud ante la vida. Lo que no saben que también los odio a ellos, jo jo jo...

Cuando quieras me ojo- meneas, que lo leeré encantado...

Wendyqueridaluzdemivida dijo...

Niño, tienes un EP de Muse con Wilco en mi blog que suena muy bien.
Odiame un poco y bájatelo.

Wendyqueridaluzdemivida dijo...

joder que bueno es tu post.
Estoy gilipollas.

odiolitos dijo...

Vaya, gracias de nuevo...

Si lo de que estás gilipollas es por lo del EP de Muse (en vez de Minus5) y Wilco, no pasa nada, porque ya me he puesto a bajarlo, y lo que suena está de puta madre... Ya me parecía combinación extraña, Muse y Wilco. Y muchas gracais por colgar musiquitas de éstas guays en la red...

Wendyqueridaluzdemivida dijo...

¡Ain! sí, perdón...que se me va la pinza con las prisas.

Pistacho Veloz dijo...

Mi palabra de verificación es follah.
Como Luisito, te pido perdón Odiolitos!!!
Y que nada cambie en tu web.