4.26.2006

Odio la vejez

La vejez apesta. La vejez es una mierda. La vejez da asco. Me cago en la madre que parió a la vejez.

Chicos y chicas, se acerca un momento "querido diario". Yo aviso.

Ha pasado en el mercadona. La escena habitual: abuela se te cruza, tú le dejas pasar porque en realidad ella tiene más tiempo y más ganas de discutir que tú... Lo de siempre, vamos. Ella es una vieja jorobada, con el pelo crepado de esos que se hacen para disimular la calvicie femenina. Agarra el bolso con fervor.

Mientras avanza la cola, veo al cajero hacer gestos raros a alguien detrás de mí. No veo nadie. Le toca a la señora, que quiere que le cobren el queso antes. El cajero, dos metros de dientes torcidos y piel cetrina, es extremadamente amable con ella. El encargado se planta detrás de él, para que sepa que le está mirando. Él duda, y entonces le dice a la señora:"¿no se habrá olvidado de sacar algo del carrito?" Dice que no. Él insiste, y mira dentro. Saca una tarrina de mantequilla President. De la cara. De la de dos euros.

Llorosa, ella dice con voz trémula: "vaya, pues mira, sí que me lo había olvidado". El encargado se acerca. El dependiente pasa la tarrina por la banda magnética, y le dice dolido que son uno con noventa y ocho. Ella le da los dos euros. El encargado se va. Los dos metros de fealdad le ayudan a ordenar las bolsas, y le pregunta si podrá con el peso. Ella se marcha.

Y el cajero me explica que ni siquiera les dejan pagarles a las abuelitas lo que roban de su bolsillo. Y que ya ves qué va a perder mercadona por dos euros de mierda. Sólo puedo sonreír a medias mientras meto el pan y el gazpacho en las bolsas. Me pican los ojos.

La vejez apesta. Que no te llegue la pensión a poder comprarte mantequilla President. Ser pobre como una rata, y robar por vez primera a los 80. Y que te pillen. Y aparentar dignidad en todo el proceso. Menuda mierda, damas y caballeros.

4.10.2006

Odio a Marlango

Woody Allen lo hace todos los lunes. Bruce Willis lo hacía con una pala y una armónica. Keanu Reeves lo hacía, y se hacía llamar Dognosequé. Ewan McGregor lo hizo. Nicole Kidman dicen que no. Barbra Streisand lo hacía, y nadie sabía qué se le daba mejor, si una cosa o la otra.

Algunos actores se meten de vez en cuando a hacer música. Contratan a alguien para que se ponga detrás de ellos, y así salen en la Rolling Stone además de en Fotogramas. O bueno, pues pasan el rato, que no hacen daño a nadie.

Pero vamos a ver: Bruce, Keanu y Woody se lo toman como hobby (el que no se lo toma directamente a coña: ¿tocar la pala en público?) A Ewan lo pillaron para un musical, y a fe mía que lo hace de cojones. Barbra es una diva, y lo que le dé la gana lo bordará. Pero Leonor, hija mía, ¿por qué?

El jazz es una música para tíos feos. Con poquita vida social (véase, el Woody) Y que los molones citan para quedar de intelectuales en el bar de Bellas Artes. Leonor dice que con sus chicos hace jazz. Y hala, a tooodos nos gusta el jazz, que es esa música para no oírla que ponen en los ascensores, y si le prestas atención, mira qué bonita es.

A mí Marlango me suena mejor en boca de los de la hora chanante que en la radio. Y su música es un rollo. Y en un solo, el guitarra se copió el riff de "Eleanor Rigby" de los Beatles, que no está mal, pero no queda muy bien con el rollito intelectual-de-los-40 que manejan. Y Leonor no es bilingüe, que se nota.

En fin, que el que quiera oír a alguien cantar suavecito, que se compre el de Carla Bruni. Y si quiere oír jazz cantado por una mujer, que se compre algo de Billie Holiday. Y si lo que quiere es escuchar a una estrella hacer el ganso, que se pille el CD (en caso de que exista) de Bruce Willis tocando blues con su pala, que seguro que tiene más risa.