8.08.2006

Odio que la gente se muera

Últimamente estoy de bastante buen humor, con eso de las vacaciones y tal. Pero hay algo que me jode: se murió una petarda que cantaba coplas y adoptaba niños sudamericanos por vías poco legales a sus 2000 años, y hubo luto nacional.

Pero nadie se acordó del rey del ska, Desmond Dekker, que falleció en Mayo. Ni de Syd Barret, el hombre que hizo el único disco de Pink Floyd que me mola. Y tampoco de la cabeza pensante de los enormes Love, Arthur Lee.

Y me estrenan una peli de Superman sin Superman. Superman murió, y ya hablé de ello hace tiempo.

Y mi perra favorita, Kiara, se fue a cazar gatos al cielo.

Aquí debería ir algo brillante que le haga a uno ver las cosas mejor, con más perspectiva. O una sentida elegía que os hiciera llorar a mares. Pero a mí estas cosas me confunden, y no me dejan más que un hueco, un punto negro en el visor. Por eso las odio.

3 comentarios:

Surlaw dijo...

Mi perra también está con una pata en el limbo. No hay que tener mascotas.

odiolitos dijo...

Momento sentimental: la putada, querido Surlaw, es que sin mascotas la cosa se ahce más aburridilla...¿a quién reñiría por subirse a los armarios si no tuviera mis gatas? ¿eh?

Dale un huesito (de pollo no, que se clavan) a tu perri de parte mía.

Nuala dijo...

Pues ya somos dos.
Pero eres afortunado por haberles conocido y que te acompañaran una parte del camino. :)