11.28.2006

Odio la prensa musical

Uno se compra cualquier revista de música, y se dispone a que lo llamen paleto por todos lados. Para empezar, todas esas referencias a grupos "imprescindibles" que no conoce ni su madre a la hora de cenar y que viven en Mali y tocan folk-reggae con tintes electrónicos. O peor, todos los grupos que citan sin más al hablar de otros: "Los Apple crumble suenan como unos nuevos Chronicle of Boredom con tintes de la americana de los Stinks y los Foot poison y bases electrónicas lo-fi a lo Bespectacled"

Y luego, las etiquetitas. Ahora está medio de moda (no estoy al día porque hace un par de meses que no compro la Rockdelux, así que perdonen lo passé de mis referencias) decir por todos lados Americana, Neo-folk, Nu Wave (no confundir con New wave, que eso eran los ochenta, ni con New Age, eso eran los noventa profundos... Esto es un revival de los ochenta, pero es totalmente nuevo) y minimal. Términos aparcados como Lo-fi vuelven o se convierten en tabú: Nu metal, Trip hop, Emo. Los que vuelven han de cambiar un poco (Lo-fi ha cambiado en ELECTRÓNICA lo-fi), y los tabúes son eso, innombrables. Caca. No digas que te gustaron Portishead, Far o Korn, o enfréntate a la excomnuión.

Y además es muy cachondo, porque siguen aplaudiendo a artistas "que se mantienen fieles a su música pese al escaso éxito de público" al mismo tiempo que condenan a Deftones porque han hecho otro disco de lo mismo. Y claro, el asunto es que antes no tenían ni puta idea de quién era, pongamos, Vashti Bunyan (que lleva haciendo folk desde que Dylan aprendió a afeitarse), pero ahora que Devendra Banhart habla de ella, se han bajado su discografía del emule, se han dado cuenta de que la buena señora lleva mil discos a espaldas, y ahora la conocen de toda la vida. ¡Y cómo es que no la conocíais! Un caso sangrante: Johnny Cash. Hace un año no decían ni media sobre él. Sale la peli sobre él, y ese mismo mes sale "especial Cash", y te cuentan que, antes del hype del country que nos va a venir, vienen a iluminarnos sobre la verdad eterna sobre el hombre de negro. O sea que la diferencia entre ellos y la Vale o la Superpop es que pillan el hype antes y lo matan antes.

Y los nuevos mesías del Rock, que cada tres meses tenemos uno -especialmente en la prensa inglesa- Strokes, Mando Diao, Hot hot heat, Kills, White stripes, Jets, Yeah yeah yeahs... en cuanto llegan al segundo disco, son apestados, porque hacen lo mismo de antes y no evolucionan, o porque se apartan de sus raíces para hacerse los listos. No se puede ganar con la prensa musical.

Vamos, que si uno quiere leer sobre música, más le valdría pillarse "El clave bien temperado" de Bach y se lean las notas. Se sentirán igual de torpes que con la prensa musical, pero al menos será con razón. Y cuando la música clásica vuelva (y ojo, que amenaza volver con gente como Final Fantasy y su violincito...), molará como el que más diciendo que estudia el clavicordio.

11.24.2006

Odio las ferias

Andrea siempre pedía lo mismo por navidad. Un pony. Podía pedir barbies, nancys, pelotas y libros, pero siempre acababa su carta de reyes igual: "...y un pony"

El pony no llegaba nunca, pero año tras año ella seguía pidiéndolo.

Un diciembre, sus padres la llevaron a la feria. A ver a los ponys. Andrea no cabía en sí de gozo: ¡ponys! En cuanto llegaron a la explanada polvorienta donde estaba instalada la feria, Andrea salió corriendo en busca de los caballos pequeñitos. Y se topó con una caseta de cartón- piedra pintada con spray.

La caseta olía mal, y los animales estaban hacinados anca con anca, comiendo paja sucia al lado de su propia mierda. El hombre que ofertaba los paseos en pony fumaba Celtas sin filtro y olía raro. Parecía estar de mal humor. Siguió de mal humor cuando el padre le pagó y Andrea eligió el pony rubito.

El hombre que olía raro la subió a lomos del pony, que tenía los ojos tapados y un trozo de metal entre los dientes. El animal caminaba despacio, asustado. Olía mal, como la caseta de la que había salido, a paja mojada y comida rancia. No respondía cuando Andrea le acariciaba la crin, y sólo se movía cuando su amo tiraba del trozo de metal con una cuerda. No relinchaba: se limitaba a resollar. Y a Andrea aquello no le hacía ninguna gracia. Un par de veces chasqueó la lengua, para ver si el pony quería correr con ella y escapar a algún prado cercano. El bicho no respondía, y el hombre apestoso la miraba de reojo, el cigarro ardiendo pegado al labio inferior. Andrea no veía el momento de terminar con aquello.

Volvieron a casa, y sus padres parecían muy entusiastas: "Por fin has montado en un pony, ¿eh?" Ella respondía con igual alegría, para no chafarles la ilusión a los pobres.

Al año siguiente, Andrea se pidió una bici rosa, con flores y un timbre en forma de mariquita. Al menos con eso sabía qué esperar.

11.23.2006

Un meme más, que vamos cortos de nuevos odios

Bueno, aunque juré que no volvería a memear (suena feete, ¿eh?), éste que me pasó la amiga Hamster tiene risa, y por más que lo intenté evitar, llevo un par de semanas pensando cómo lo haría. Así que ahí va.
Cuestionario hecho por: Litos y sus odiolitos
Nominado por: El hamster feliz
Banda o grupo elegido: Nada surf

¿Eres hombre o mujer? Happy kid
Descríbete: Amateur
Qué sienten las personas acerca de ti: Bad best friend
Cómo describirías tu anterior relación sentimental: Robot
Describe tu actual relación con tu novio(a) o pretendiente: Always love
Dónde quisieras estar ahora: Treehouse
Cómo eres respecto al amor: What is your secret?
Cómo es tu vida: 80 windows
Qué pedirías si tuvieras un solo deseo: Zen brain
Escribe una cita o frase sabia: I look in the mirror to see what my hair is doing/Is it Luke skywalker, or is it kind of stupid?
Ahora despídete: Killian's red

Y tal. Un día de estos haré uno propio y os cagaréis. Aviso. Y si alguien se quiere sentir nominado, ya lo sabe: es libre de tirarse al rollo.

11.20.2006

Odio a los poetas torturados

No soy ningún entusiasta de las citas, pero hace unos días leí una que me dio mucho que pensar: "ser poeta a los 20 es tener 20 años. Serlo a los 40 es más difícil" Como soy como soy, me acordé también de algo que dijo Dalí, un tipo que en general me cae mal, pero que la clavó diciendo que el primero que comparó los labios de una moza con una rosa fue un genio, y el segundo y subsiguientes era un imbécil. Ole. ¡Haciendo amigos, Salva!

Uno lee por ahí cosas, o escucha música, y a veces se le ponen los pelitos de punta. Otras te dejan frío, o directamente te dan rabia. ¿Por qué?¿Qué les falla a los segundos? Falta sensibilidad y sobra sensiblería.

Esa gente que se dedica a refreír topicazos que ha visto en la peli del cafelito. O peor, los que han leído algo realmente bueno y lo fusilan creyendo que porque sus papis no lo conozcan y le digan lo original que es, todos iremos detrás. Los que llaman tener ideas propias a tocar un do donde Jeff Buckley tocaba un re, y así te hacen una canción. Los que no saben escribir y se dedican a lanzar frasecitas del tipo "se quedó mirando al infinito" o "X contemplaba a Y en su soledad". Los que siempre matan a los personajes al final de las historias porque es súper dramático. Los que te dicen que todos sus amigos les dicen lo locos que están. Los que tocan algo y te hablan de "nosotros los músicos que estamos locos". Los que se pondrían una camiseta que dijera "soy un poeta torturado".

Y te toca sufrir lo que hacen como la sesión de fotos de tus primos cuando vuelven de su viaje a Guadalajara. Y te preguntan qué te parece, pero no aceptan ningún "pero" por respuesta. Los que llenan sus cuentos de referencias a canciones molonas, y a personajes molones, creyendo que así molará. Es un poco como si llenaras tu blog de referencias a culos y tetas para que te visiten más. Pero en intelectual. "Dejó su libro de Cortázar y paró el disco de vinilo de Jacques Brel..."

Y vale, es cierto que yo mismo soy un plasta, y que tengo un cacharrito en el encabezado de mi blog con mis cancioncitas, y la mitad son versiones, y que a veces me tiro al rollito lírico-blóguico. Pero yo nunca dije que tuviera la razón.

P.D: El blog está en un momento bajo porque he tenido la feliz (?) idea de pasarme a la nueva versión de blogger, donde no puedo insertar más que 498 caracteres (justos) de HTML. Así que las cancioncitas se han caído. Y los links se han borrado. Y mi foto ya no sale en la cubierta de mi blog. Paciencia, quiero pensar que todo es para mejor. Las cancioncicas están en www.myspace.com/odiolitos, el hogar del músico (o lo que sea...) sin medios.

11.07.2006

Odio a los Otakus

Imaginemos un freak. Un freak es el tipo que nunca tuvo novia, que leía tebeos en vez de jugar al fútbol, y que se enfadó con sus colegas cuando dejaron de jugar al rol para empezar a ir a las discotecas a ponerse ciegos y tocar culos. Una mierda de vida, vamos. Pero hasta un freak tiene su dignidad. Puede que quiera ser un elfo, pero rara vez lo encontraremos disfrazado de elfo así porque sí. Y la mayoría de freaks son amargados amables, calladitos, sensibles… Los fans del manga no son así. Ellos se disfrazan de Tetsuo, de Lupin, y de Pikachu si la situación es propicia.

Los freaks de toda la vida, los que quieren ser Aragorn de toda la vida y se han papado el Señor de los Pardillos seis veces desprecian a los otakus, como no puede ser de otra manera. ..¡Un poco de dignidad, por favor! Y claro, tiene su motivo: si tu modelo de conducta es el capitán Kirk, pretendes tener su sangre fría. Si es Han Solo, pues te compras un Yorkshire terrier y hablas con él. Pero cuando tu pasión es peña con ojos desmesurados con párpados interiores que gritan mucho, y se caen de culo a la primera de cambio, y les sangra la nariz cuando ven el tirante de un sujetador, la cosa va mal.

Al buen freak le gustaría molar, pero nunca se cree que mola. En cambio, los otakus, cuyo círculo de amistades es todavía más cerrado que el del lector del Silmarillion-fan- de-Stratovarius medio, se creen que molan. Mucho. Y andan guiñando el ojo a todo el mundo, y sacando la lengua a la mínima de cambio, y llevan gorros de Pikachu (juro que esto lo he visto, y en una estación de servicio, que es peor todavía) Mientras un freak rolero se emociona con Iron maiden, el verdadero otaku es un enamorado del bubblegum pop nipón, lo que quiere decir estrellas prepúberes, vídeos color de rosa, letras ininteligibles (coño, están en japonés, y bueno, mejor que no se entiendan, que han de ser bonicas …) y base ñoñera electro-plastiquera. Claro, comparas a una de éstas con los viejarros viciosos que son los Maiden, y sólo pueden despertar tu simpatía.

Hace poco estuve encerrado con un montón de otakus en un viaje de autobús. La experiencia no se la recomiendo a nadie: se tiraron todo el viaje hablando de poderes especiales de gente que nunca tuvo un actor que los encarnara, haciendo trucos de magia con cartas, gritando…Los otakus gritan mucho. Y creo que se meten helio en las máscaras de Sailor Moon.

Si algo es peor que un gotiquín o un otaku, es el cruce entre los dos: son escandalosos y van de sensibles. Desean la muerte, y los demás se la deseamos a ellos. Se visten de vampiros inmortales, y razonan como Caballeros del Zodíaco.

Me imagino que es que no lo pillo. Yo he leído Lone Wolf and cub, y Akira, y he visto Ghost in the shell y tal, pero hasta ahí. No puedo seguir el hilo argumental (si lo tiene) de Bobobo, y ni los culebrones de Oliver y Benjuí me llamaban la atención –bueno, tampoco me gusta el fútbol-, así que se me escapa.

Adelante, otakus del mundo, hacedme daño. Estoy dispuesto a devolver vuestros kames.