11.20.2006

Odio a los poetas torturados

No soy ningún entusiasta de las citas, pero hace unos días leí una que me dio mucho que pensar: "ser poeta a los 20 es tener 20 años. Serlo a los 40 es más difícil" Como soy como soy, me acordé también de algo que dijo Dalí, un tipo que en general me cae mal, pero que la clavó diciendo que el primero que comparó los labios de una moza con una rosa fue un genio, y el segundo y subsiguientes era un imbécil. Ole. ¡Haciendo amigos, Salva!

Uno lee por ahí cosas, o escucha música, y a veces se le ponen los pelitos de punta. Otras te dejan frío, o directamente te dan rabia. ¿Por qué?¿Qué les falla a los segundos? Falta sensibilidad y sobra sensiblería.

Esa gente que se dedica a refreír topicazos que ha visto en la peli del cafelito. O peor, los que han leído algo realmente bueno y lo fusilan creyendo que porque sus papis no lo conozcan y le digan lo original que es, todos iremos detrás. Los que llaman tener ideas propias a tocar un do donde Jeff Buckley tocaba un re, y así te hacen una canción. Los que no saben escribir y se dedican a lanzar frasecitas del tipo "se quedó mirando al infinito" o "X contemplaba a Y en su soledad". Los que siempre matan a los personajes al final de las historias porque es súper dramático. Los que te dicen que todos sus amigos les dicen lo locos que están. Los que tocan algo y te hablan de "nosotros los músicos que estamos locos". Los que se pondrían una camiseta que dijera "soy un poeta torturado".

Y te toca sufrir lo que hacen como la sesión de fotos de tus primos cuando vuelven de su viaje a Guadalajara. Y te preguntan qué te parece, pero no aceptan ningún "pero" por respuesta. Los que llenan sus cuentos de referencias a canciones molonas, y a personajes molones, creyendo que así molará. Es un poco como si llenaras tu blog de referencias a culos y tetas para que te visiten más. Pero en intelectual. "Dejó su libro de Cortázar y paró el disco de vinilo de Jacques Brel..."

Y vale, es cierto que yo mismo soy un plasta, y que tengo un cacharrito en el encabezado de mi blog con mis cancioncitas, y la mitad son versiones, y que a veces me tiro al rollito lírico-blóguico. Pero yo nunca dije que tuviera la razón.

P.D: El blog está en un momento bajo porque he tenido la feliz (?) idea de pasarme a la nueva versión de blogger, donde no puedo insertar más que 498 caracteres (justos) de HTML. Así que las cancioncitas se han caído. Y los links se han borrado. Y mi foto ya no sale en la cubierta de mi blog. Paciencia, quiero pensar que todo es para mejor. Las cancioncicas están en www.myspace.com/odiolitos, el hogar del músico (o lo que sea...) sin medios.

2 comentarios:

Surlaw dijo...

A mí me encantan sus odios, Señor. Este en particular es muy bueno.

Desde mi entender, hay que experimentar en uno mismo el objeto de odio para luego sentir lo que merece. De modo que no se preocupe por su pie fronterizo, que en cierta medida tenemos todos los que odiamos de verdad.

odiolitos dijo...

Esto...¡vaya, gracias! Estoy totalmente de acuerdo con que hay que experimentar lo odiado de primera mano, porque si no no puede decir uno que lo odia. Quiero pensar que he superado mi fase sensiblera para ser un tipo maduro, sensible y molón, capaz de hacer llorar a un caballo con mis sesudas reflexiones. Pero supongo que todavía queda un rato para eso...