12.24.2007

Miedo y asco en la ciudad de las naranjas, VIII

Cada noche de 24 de diciembre, a Luis le entran ganas de montar una escena. Coger una copa de fino cristal, una cucharilla de plata, levantarse y hacerlas sonar. Contar por qué no se ha casado, por qué no tiene un trabajo estable, y por qué le cuesta dormir por las noches.

Hablar de Nelo, y de lo que el padre Eugenio le hizo a Rubén, el nuevo de clase. De cuando se dio cuenta que su tía había vivido sus últimos cinco años sola, y nadie había hecho nada al respecto.

Que lo conocieran de verdad, todos los que compartían material genético con él. Ser una familia de esas de las películas. Como en Celebración.

Pero como cada noche de 24 de diciembre, se limitará a abrazar y besar, y a poner su mejor sonrisa. A decir que todo va bien, y que seguirá así. Porque a nadie le gusta que le amarguen los gambones. Luego volverá a casa, se pondrá el pijama y verá una peli vieja en el sofá hasta dormirse.

5 comentarios:

moonriver dijo...

Ver una peli vieja hasta dormirse es la mejor forma de acabar la Nochebuena.Eso o acabar echando la pota después de haberte cogido una buena cogorza para ser capaz de sonreír y poner buena cara cuando tu tía la del pueblo te planta dos babosos besos en cada mejilla y te estruja como a un muñeco de peluche mientras tu tío el de la capital sigue contando batallitas que sólo le interesan a él mismo.¡Qué viva la navidad!Siempre en familia claro.

El Nabo dijo...

grande ese Nelo.

está isnpirado en un ser humano¿?

ne dijo...

Luis debería montar el Belén y luego ver la peli trankilo, trankilo de verdad, o dejar de ir a esa cena.

Me gustan mucho tus relatos, sobre todo los finales.

Un besazo

odiolitos dijo...

Bueno, Nelo era un pastor de los Pirineos de mil kilos de peso que era más bueno que el pan, animalico. Pero si hubiera tenido mala baba, habría sido terrible. Ya sabía yo que iba a ser de tu agrado... Y vaya, ¡cuánto tiempo!

Si el pobre Luis existiera de verdad, no ganaría para sustos, descubriendo reistas porno en casa de familiares muertos, matando perros y montando escenitas en las reuniones familiares... Pero es divertido hacer que lo pase mal.

¡Me alegro que te gusten! Lo mejor de los finales es que por fin se acaba el martirio de leer mis rollacos, je je...

Hale, besos y abrazos chillaos por doquier.

- SemiGab dijo...

Eh, muchacho, que ganas de hacer que sufra el pobre Luis. Tsk, tsk.

A mi las navidades me gustan, y las nochebuenas, todo mundo (como nunca) son lindos y te desean lo mejor y siempre lo creo sincero.
No porque lo sea, sino porque los buenos y malos deseos, y los abrazos sinceros y no, lo son mucho o poco en tanto que los quieras sentir asi, ¿No?

Además amo el frío y la sidra (que acá nomas tomamos en navidad) y las cenas navideñas.

Así que qué ganas de hacer sufir a la gente en nochebuena, hombre!