2.12.2008

Odio a San Valentín

En mi colegio había un niño que era un hijo de perra y se llamaba Valentín. Pegaba a los margis (es decir, a mis amigos y a mí), tiraba de las coletas de las niñas, y olía mal. Con diez años, olía mal y tenía bigote.

Pero eso no tiene nada que ver con el patrón del amoooor. ¿Alguien sabe por qué el muchacho este fue declarado santo? Yo os lo diré: resulta que Claudio II, emperador fino y liberal donde los hubiere, prohibió el matrimonio. Pero un tipo católico recalcitrante siguió casando a gente en secreto. Cuando lo pillaron, se lo cargaron. Poca tontería con el imperio romano. El tipo al que mataron se llamaba Valentín.

Así que San Valentín es el patrón del matrimonio católico, ¡chicos y chicas! Esa deliciosa institución que te dice que tal vez tu marido te zurre, pero has de estar unida a él hasta que la muerte os separe. Ese maravilloso bastión de amor cerrado a familias uniparentales, homosexuales o de gente unida en segundas nupcias. Qué tío más genial...

Luego está el asunto mercantil, que ya conocemos todos: que si flores, que si bombones, que si iPods rosas. Joder, si quieres a alguien podías tirarte al rollo y comprarle regalitos cuando no toca, ¿no? Pero está la presión social (¡uuuuh!), y las colegas de tu novia compitiendo por quién tiene la cosa rosa más estupenda. Ejem.

En serio, enamorados del mundo: salid hoy a cenar. En dos días no encontraréis mesa en ningún sitio, y los camareros no os odiarán tanto. Y compraos algo que mole y no se vaya a quedar mustio la semana que viene. O no os compréis nada, que la vida está muy mal por ahí fuera.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo me voy el viernes :)
Cenar el jueves en un restaurante cutre con vistas al techo de la catedral (católica, pero donde la única vez que subí vi a una pareja gay darse el lote en plena actitud romántica): 60 € por cabeza.
Cenar el viernes en el mismo sitio (y probablemente mejor comida): 12 €.
Perdón por aprovechar la ocasión para contar lo de la pareja de la catedral (y no, no eran el obispo y su monaguillo).

moonriver dijo...

Yo también odio San Valentín y,más todavía,los aniversarios.¿Por qué la gente se empeña en contar el tiempo que llevan juntos y celebrarlo?A veces me da la impresión de que lo cuentan en plan condena (sí,ya llevamos tres años juntos,se me han hecho de largos...) y otras en plan increíble (sí,ya llevamos tres años juntos,y yo que pensaba que no aguantaría a este/a insorpotable ni un mes).Además,está claro que debo ser la tía más rara del universo porque cuando me enamoro de alguien no me fijo en qué fecha es.Claro que lo más divertido son las discusiones de pareja del tipo:¿Cuándo es nuestro aniversario?¿El día que nos conocimos?¿El día que salimos juntos por primera vez?¿El día que nos besamos por primera vez?¿El día que nos acostamos por primera vez?¿El día que nos dijimos "te quiero" por primera vez?Y luego hay casos curiosos,como un chico al que conozco que siempre que le preguntan cuánto tiempo lleva con su novia dice que ocho años,claro que nunca cuenta que en medio hubo un descanso de cuatro años.¿Por qué todo el mundo compite por ver quién tiene pareja desde hace más tiempo?Son cosas que no entiendo.Y bueno,lo del marketing de San Valentín es de traca:las flores se ponen incluso más caras que en el día de todos los Santos.¿No es más divertido regalar flores un día cualquiera y sorprender a tu pareja?Bueno,más divertido no sé,pero más barato seguro.

El Nabo dijo...

para una buena parodia sobre san valentín, mirad akí:

http://www.aldeaglobal.net/listo/listo93.gif

Sus dijo...

San Valentìn es como mojar un pastelito de cabello de àngel en una taza de chocolate con miel.
Me da ardor!

elsenyor9 dijo...

Yo amo a San Valentine... tienen unas pinturas de pared excelentes. Mucho mejor que San Titanlux, donde va a parar!!!

- SemiGab dijo...

Jajaja. Soy yo o todos en general ya odiamos San Valentín, (bueno no, yo no tanto porque como que acá la gente se pone regaladora y de repente ya tienes muchas paletas y chocolates gratis, y sin motivo sustentable)

¿O será que más bien hay demasiados solteros en el mundo?

odiolitos dijo...

Sí, la verdad es que odiar a ciertos santos es bastante sencillo. El único que me mola es el santo travestido, Santa Claus. Es diver, y trae regalos.

Eso sí, ¡San Valentine nos proteja de las humedades!

Aprovecho el comentario del Nabo para decir que el Listo no sólo es Listo, sino que escribe mu bien, y hace unos dibujillos sobre la vida y el amor de gran calado filosófico. Y que dan risa, eso también.

Hombre, yo prefiero el cabello de ángel con chocolate y miel. ¡al menos lo disfrutas al principio!