2.01.2008

Ritalin II

Hace tres años que toma Ritalin, y Manolo ya tiene la voz grave y una sombra de mostacho. Dice que quiere dejarse bigote, como Nietzsche.

Cuando decidió leer libros sin dibujos, lo único que le vino a mano y que nadie temía que se comiera era el libro de filosofía de su hermano mayor, que ya iba al instituto. Así que ahora Manolo es un psicólogo del café de trece años, y se le ha juntado la revolución hormonal con el superego y el yo.

Ahora cuestiona los principios morales de sus padres, y su papel dentro de una sociedad utilitaria que reifica al individuo. Ahora no para de levantar la mano en clase para empezar a darla él mismo. Especialmente en religión.

A Manolo lo han expulsado ya de tres colegios por provocar bajas por depresión: allá donde mira, no vuelve a crecer la vocación didáctica. Manolo habla con el equipo de baloncesto de pulsión escópica en los vestuarios, y con las chicas de volley sobre la fijación anal.

Lo peor es que esto ya no se cura con anfetas.

5 comentarios:

- SemiGab dijo...

Un primo mío tomaba Ritalín cuando niño, (un primo que, extrañamente se llama Gabriel, y es rubio y alto... explícate tu)y creo que antes de eso se la pasaba golpeando a sus maestras y así.

Ahora siempre tiene cara de loco y el otro día comenzó a hacer muchos gestos super raros. No sé si se dá cuenta de sus caras. A lo mejor ya quedó medio loquito.

moonriver dijo...

Mira que tengo paciencia con los niños,pero el sábado estuve comiendo cerca de unos niños que justifican sobradamente el uso de Ritalín.¡Viva la farnacopea!

moonriver dijo...

Corrección:¡Viva la farmacopea!(Se me fue el dedo de tecla).

odiolitos dijo...

Hosti, pues no sé, Gab... Yo creo que toda droga que modifique tu estado anímico y que tomes día sí dia también acaba dejando secuelas. Vaya, que no creo que tu primo alto y rubio como la cerveza esté solo en el mundo.

Es más: mi teoría es que todos los tipos mñas o menos altos y rubios son un poco gilipollas, así que...

Moonriver, lo que yo creo es que a alguna gente se lo recetan como caramelos. Y que en el fondo un poquito de educación vale dos kilos de farmacia. Pero claro, si no hay de lo primero, tiramos mano de lo segundo, y a correr...

¡De Ritalin a Prozac a Viagra al hoyo! Y bueno, sí, la verdad es que a veces me dan ganas de gritar viva la farmacopea, y a veces viva Nerón.

¡¡Viva Nerón!!

odiolitos dijo...

(aquí viene cuando tengo 200 comentarios de profesores frustrados escribiendo en mayúsculas VIVAAA)