4.20.2008

En el metro

A Luisa le despierta ternura cuando ve a una pareja de personas feas enamorada, los dos cogidos de la mano. Gordos, o granujientos, o con la nariz torcida, o sin dientes, mirándose a los ojos tras gafas sucias de cristal muy gordo. Besándose con labios finos, cortados por el viento, partidos, leporinos.

Porque le hace pensar que todos tenemos derecho al amor, y qué bonito que hasta esa gente horrible pueda encontrar a alguien que le llene. No como ella, pobrecita, que los novios le duran menos que un sueter del Zara.

Pedro le dijo que era una engreída, y que sólo pensaba en sí misma. Y luego se largó. Y ahora está viviendo con esa tiparraca que no sabe que el azul marino y el negro sencillamente no pegan.

A Luisa le gusta ver a los feos con los feos y a los divinos de la muerte con sus homólogos porque así cada cosa está en s sitio. Lo que no entiende son los cruces.

Menuda joya, Luisa...

4.16.2008

Odio las Converse

A ver, si unas zapatillas tienen una suela que es una mierda y que te hace desear ir descalzo, si valen 60 euros cuando sólo son un cacho de goma con un trozo de tela de colores, y si encima todas las niñas pijas con pelo-loncha las llevan... ¿Qué razón nos falta para odiarlas?

Respuesta: que la panda de gilipollas que manejan la marca se conchaven con la miserable de su viuda para sacar una línea de zapas "Kurt Cobain". Es que me cago en todo lo que se mueve. ¿Esta es la Courtney peleona que no quería desvirtuar la imagen de su marido? Me cago. Pero claro, unas allstar Courtney no habrían vendido un churro. No las habría comprado ni Eric Erlandson.

Y ya lo veía venir hace unos días cuando me acordé del aniversario de la muerte de Kurt: el año que viene se cumplen 15. Preparémonos para el aluvión de memorabilia aún peor cocinada y más mercantilizada que en los 90. Va a dar mucho asco, chavalada. Y si no, tiempo al tiempo.

Ya lo sé, otra pataleta, y ni siquiera es graciosa. Pero vaya, a mí que me den Hapy (sí, sí, con una P) Luck de las de 6 euros en el mercaíto. Al menos me joderé los pies con conocimiento de causa.

4.14.2008

12 pasos

Sentados en círculo, se declaran su amor incondicional.

Armando cuenta los meses hasta terminar de pagar la operación de la boca. Diez años pagando un seguro médico, y el día que se traga el paladar, no se lo cubre. Ese día perdió la fe en las compañías aseguradoras. Antes había perdido el trabajo, pero un despido improcedente acordado con su jefe le había dejado algo de pasta para seguir tirando. Ahora es bedel en un colegio, y cada día se levanta consciente de lo que es y lo que tiene por delante.

Todos quieren a Armando. Hasta los que no lo conocen.

Herminia cataloga los garitos en los que ha currado por el diseño de sus lavabos. Un día le partió una botella en la cabeza a un tipo que le miraba las tetas. No ha vuelto a trabajar en ningún pub desde entonces. El horario en el Zara del centro es bastante mejor, y encima puede comprar la ropa con descuento.

Todos quieren a Herminia. Y procuran no mirarle las tetas.

Baltasar tiene un par de órdenes de alejamiento. Tiene las manos enormes, y parece ser que bastante largas. Ese comentario no le haría ninguna gracia. Pero dice que ha aprendido a serenarse. Ahora toma té rojo a todas horas en vez de café. Dice que mea de colores, pero nadie quiere comprobarlo. Ahora hace yoga y tai-chi. Ha encontrado su yo interior, y lo pasea por un curro mierdoso detrás de otro cargando cajas . Dice que está en paz.

Todos quieren a Baltasar, aunque le huelan los sobacos.

El novio de Carmen la mandó a la mierda cuando se dejó el messenger abierto a las tres de la mañana, y Machoman69, Cimbelguerrero_BCN y Bandam666 mandaron fotos a la vez. Ella decía que estaba preparando la tesis, y que se concentraba mejor por las noches. Lo más cercano a un ordenador que tiene ahora es una DS con la que juega al Brain Training a todas horas. Su edad cerebral es ya de 12 años. Está muy orgullosa. Tiene un gato que se llama Flicker.

Y en vez de ver pelis o salir por ahí, se juntan todas las noches aquí a mirarse las caras y fumar como carreteros.